DOCUMENTOS/ MARSHALL ROSENBERG

6 julio, 2018 0 Por Teresa

   Autor/as: Marshall B. /Rosenberg.Ph.D

A  Rosenber le obsesionaron dos cosas:

  • Qué hace a las personas abandonar su humanidad y tratar a los demás como si no fueran humanos
  • Qué hace que las personas, aun en las peores circunstancias, sigan tratando a los demás con compasión y respeto.

Rosenberg fue consciente desde el principio que el lenguaje que usamos con los demás, tiene mucho que ver en estos aspectos. Una comunicación violenta, autoritaria puede hacer mucho daño y llevar a las personas a hacer cosas tremendas. Por el contrario, unas palabras bien elegidas, que traten de empatizar con el otro, y que busquen su comprensión pueden ayudar a resolver cualquier conflicto.

Durante años, desarrolló un método para lograr, a través de la comunicación no violenta, resolver los conflictos. Este método ha sido empleado por el mismo y sus colaboradores a lo largo de todo el mundo para resolver conflictos: tribus en África, Irlanda o los Balcanes. La comunicación no violenta se compone de 4 pasos:

  1. Observación. Ante cualquier situación y sobre si creemos que puede dar lugar o ser el origen de un conflicto, lo que hay que hacer es tratar de observarla de la forma más objetiva posible, sin hacer juicios de valor. Sin pensar si es bueno o malo. Cada uno tenemos nuestro propio concepto de bondad o maldad. Tenemos sitios comunes, pero nunca juzgaremos igual dos situaciones. Por eso hay que dejar los juicios de valor de lado y centrarse en los hechos. Se trata de describir.
  2. Sentimientos. Lo siguiente es tratar de averiguar los sentimientos que nos provocan estos hechos. Nos hacen sentir tristes, alegres, irritados, furiosos… Cualquier acción que hagan los demás, nos provocará una reacción sentimental por nuestra parte, se trata de buscar e identificar qué sentimiento(s) nos está sacando.
  3. Necesidades. Se trata ahora de ver cómo estos sentimientos se ajustan a nuestras necesidades. Necesidades del tipo, orden, limpieza, libertad, amor, cariño, respeto, reconocimiento… Cada uno y en cada momento tenemos unas u otras necesidades que necesitamos satisfacer para sentirnos felices.
  4. Peticiones. Una vez que ya sabemos lo que realmente queremos, cuáles son nuestras necesidades, es el momento de solicitar a la otra persona que haga algo por nosotros. Que lleve a cabo una acción para hacernos más felices.

Un ejemplo para clarificar. En cómo discutir con tu pareja y que valga la pena, ya se tocó ligeramente esta forma de abordar los problemas, pero imaginemos la siguiente situación. Tu pareja ha dejado ropa tirada en casa, una forma no violenta de comunicar la situación sería “cariño, cuando veo ropa tirada por ahí me pone de los nervios porque tener orden en casa es muy importante para mí. Por favor, ¿podrías guardarla en tus cajones o llevarla a lavar?” En pocas palabras, hemos expresado un hecho objetivo (ropa tirada), nuestros sentimientos (me pone de los nervios), las necesidades (el orden) y una petición clara (guardarla o llevarla a lavar). Una buena plantilla para expresar estos 4 pasos sería: “He visto/Observo/Veo que _____. Me siento ____  porque necesito ____. ¿Estarías dispuesto/Podrías ____?”, desde luego hay formas más coloquiales de expresarlo, pero siempre es mejor tener esto en mente que tratar de resolver un conflicto con juicos de valor y acusaciones.

Al expresar las necesidades de esta forma es mucho más difícil que surjan conflictos, y por supuesto es aplicable a todos los ámbitos. También en el trabajo o con los hijos. Es importante tratar de conectar con la otra persona, tratar de averiguar sus necesidades, ya sean nuestros compañeros, hijos, amigos o jefes. Se trata de establecer un diálogo constructivo, no de hacer juicios de valor, de forma que se establezca una comunicación.