PROPUESTA DE TRABAJO

6 julio, 2018 0 Por admintere

PROPUESTA DE TRABAJO

 Compartimos contigo este sencillo ejercicio buscando proporcionar apoyo en la práctica cotidiana de la CNV. Esperamos que esto tenga sentido para ti, que te inspire para vivir el día como tú quieres y que lo disfrutes.

  «En el corazón de nuestra rabia hay una necesidad que no se está satisfaciendo. Por lo tanto, la rabia puede ser valiosa si la entendemos como una alarma que nos despierta para que nos demos cuenta de que tenemos una necesidad insatisfecha y de que estamos pensando de una manera que hace que sea menos probable que podamos satisfacerla».

 Marshall Rosenberg

 Hoy te proponemos un ejercicio para aprender a trabajar con la rabia, esa emoción tan común y a la vez tan censurada que nos rodea en el día a día. Para ello vamos a establecer unos pasos que nos van a permitir primero identificarla, analizar sus causas y consecuencias y finalmente poder abordarla y expresarnos desde la comunicación no violenta cuando sentimos rabia a raíz de un conflicto.

 Lo primero que vamos a hacer cuando creamos sentir rabia es tomarnos un momento para respirar y analizar el sentimiento.  Nos fijamos en la energía tanto corporal como mental. Si esa energía es reflejo de ira, rabia o enfado vamos a tratar de discernir el origen de esa rabia. Tomaremos nota de los hechos neutros y objetivos. ¿Qué es lo que ha pasado? ¿cuáles son los hechos neutros que causan que yo me sienta así?

A continuación, vamos a distinguir si con esta rabia vienen reproches y/o acusaciones y si los hay, a qué necesidad responden. ¿Qué me pido a mí misma/o para cuidar de esas necesidades? ¿qué quiero pedirle a la otra persona para sentirme cuidado/a?.

El tercer paso que llevaremos a cabo será empatizar y tratar de analizar cuáles son los sentimientos y necesidades de la otra persona frente a los hechos neutros.

A partir de ahí nos paramos a pensar en cómo vamos a actuar. Si lo que queremos es llegar a un punto de encuentro y diálogo deberemos pensar cómo abordarlo sin juicios ni reproches, ciñéndonos a los hechos neutros, abordando nuestras necesidades y sentimientos y escuchando los de la otra persona.
Por último, chequeo si me queda algo por expresar o alguna otra acción a llevar a cabo para cuidar de mis necesidades y de esa relación.

Esperamos que este ejercicio te haya sido útil para practicar la CNV.

¡Feliz semana!

El equipo del Instituto de Comunicación NoViolenta